Fraternizado con el rencor,
Avasallador de pensamientos,
Propicio para el descontrol.
Al ser lastimados,
Sentimos su acechanza,
Y en muchas ocasiones,
Es motor de la venganza.
Cuando se hace presente,
En nuestro intimo inconsciente,
Lo hace de manera omnipresente,
Haciendo tomar las decisiones más hirientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario